El tercer BioShock cambia las profundidades marinas por la ciudad voladora de Columbia y ofrece un relato político y metafísico ambicioso. El vínculo con Elizabeth deja una huella duradera, y su final sigue siendo de los más debatidos del medio.
Vuestro veredicto
Categoría
Shooter en primera persona1 jugador18+
Descripción
El detective Booker DeWitt viaja a la ciudad flotante de Columbia para encontrar a una misteriosa joven. Editado por 2K Games, lanzado en todo el mundo en 2020. Combate en primera persona que mezcla armas y poderes, desplazamiento por raíles aéreos y un mundo de atmósfera cautivadora.
Análisis de Bioshock Infinite
MAX
Dir. artística
★★★★★
"Icónica"
4/5
Música
★★★★★
"Excelente"
MAX
Historia
★★★★★
"Magistral"
Columbia da la vuelta al horror submarino: una ciudad flotando en las nubes, luz dorada deslumbrante, arquitectura estadounidense idealizada y propaganda omnipresente. El contraste entre la belleza cegadora y la oscuridad latente compone una utopía tan luminosa como perturbadora.
Una ciudad flotante bañada de sol y fanatismo pronto revela su podredumbre bajo las banderas. Entre racismo, revuelta obrera y mundos paralelos, el relato asciende hacia un final vertiginoso cuyas imágenes siguen inquietando e interrogando mucho después.
Jugabilidad
"Magistral"
Sobrevolar Columbia, ciudad flotante bañada de luz, basta para entender por qué el escenario sigue siendo de los más impactantes del medio, y la relación entre Booker y Elizabeth sostiene la aventura con verdadera delicadeza. Los desplazamientos por raíles aéreos dinamizan la acción, pero los tiroteos han envejecido un poco y resultan más convencionales que los de los primeros BioShock. La escritura y la ambición temática siguen siendo notables, hasta un final que perdura. En Switch aguanta bien, y el rodeo merece la pena.
¿Merece la pena jugar a Bioshock Infinite en 2026?
BioShock Infinite sigue golpeando fuerte por su universo y una escalada narrativa hacia un final que perdura. Columbia, ciudad flotante bañada en luz, sigue siendo uno de los escenarios más impactantes del medio, y la relación entre Booker y Elizabeth sostiene la aventura con verdadera finura. Los raíles aéreos dinamizan unos tiroteos que, en cambio, han envejecido algo y resultan más convencionales que los de los primeros BioShock. La escritura y la ambición temática siguen siendo notables. En Switch la experiencia aguanta bien. Para descubrir una obra marcante, el rodeo merece la pena.